Como suele ocurrir generalmente cuando una persona ejerce autoridad o un grupo humano que representa una idea o interpretan una realidad, solemos encontrar voces que tratan de oponerse y en no pocos casos optar posiciones tratando de poner en evidencia falencias, debilidades o desconocimientos a fin de imponer puntos de vista o restarle mando a quien en un momento debe ejercerlo.
Momentos como los señalados lo vivimos en múltiples situaciones, así encontramos en el ámbito académico, como ante la presencia de un docente nuevo, no faltan los estudiantes que desde el primer día de clases tratan de medir las cualidades y competencias del profesor; similar situación encontramos cuando un jefe nuevo llega a orientar o dirigir el área de una empresa, donde trabajadores ya experimentados plantean interrogantes esperando respuestas o soluciones a condiciones propias de la actividad, vivencias como las señaladas, son señaladas como “medirle el aceite”, a quien funge ejercer alguna autoridad o dirección, lo que se traduce en la evaluación de las competencias y habilidades de una persona para ejercer determina actividad y afrontar exitosamente situaciones concretas.
Lo que estamos observando transcurrido un mes de posesionado el presidente Gustavo Petro Urrego y su equipo ministerial ya en su totalidad, es que han estado experimentando la “medida de aceite”, por parte de diferentes actores: políticos, dirigentes gremiales, académicos, organizaciones sociales y medios de comunicación entre otros.
En ese orden de ideas encontramos como se han venido dando situaciones que ilustran fehacientemente el primer mes del gobierno Petro, ya que desde el mismo momento de la elección, se vislumbraba que no iba a encontrar un ambiente del todo favorable, dada las dudas e incertidumbre que se aprecia en una porción de la ciudadanía, pero por otro lado, apreciamos una mayoría tal como se reflejó en las urnas, que tienen y mantienen una esperanza de cambio que permita mejorar las condiciones y calidad de vida de alrededor del 70% de la población.
Tal como se anunció en la campaña y dada las condiciones económicas y sociales del país, una reforma tributaria decía presente en el orden del día, donde el señor ministro de hacienda José Antonio Ocampo, le ha tocado dar la cara para explicar, justificar y defender los diferentes aspectos de la reforma; tratándose de un economista reconocido y respetado han sido muchas las voces que desde diversos sectores y actividades han tratado de “medirle el aceite”, tanto a él, como a todo el gobierno, para lo cual se han estado esgrimiendo recursos y defendiendo intereses de acuerdo al sector que se representa, encontrándose con un profesional calificado como quien hoy regenta las finanzas públicas, lo cual previo los debates y concertaciones permitirá allanar los recursos que permitan a futuro cumplir con el plan de desarrollo con vigencia durante el cuatrienio de gobierno y sentar las bases para una proyección económica y social para que demos el salto hacia un país diferente al que hoy tenemos. Es pertinente entender que nos encontramos ante una realidad que, de acuerdo con informe del Banco Mundial, nuestra economía es la segunda más desigual en América Latina y el Caribe y, la número uno en los países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), lo cual se traduce en tener un 39% de la población en estado de pobreza y un 31% al filo de caer al nivel anterior por encontrarse en estado vulnerable; con lo cual estamos hablando de unos 35 millones de habitantes que hoy perciben un futuro incierto.
Igualmente, si observamos el mercado del trabajo las cifras nos indican que el 58 % de la fuerza laboral gira alrededor de la informalidad. Esta realidad nos invita a la reflexión de que algo no hemos estado haciendo bien y amerita buscar alternativas que permitan generar ingresos decentes por medio de empleo formal. Vale la pena mencionar lo expuesto por el profesor César Ferrari – quien había sido designado director del Departamento Nacional de Planeación que, por impedimento de nacionalidad no pudo posesionarse- que exponía la necesidad de girar hacia una estructura productiva basada en la agricultura, agregando valor por medio de la agroindustria, la manufactura, el turismo y la economía digital.
Por otro lado, en el primer mes de gobierno ha sido muy sensible y objeto de diferentes puntos de vista la política energética planteada por la nueva administración donde la “medida de aceite” se ha enfocado en la ministra de Minas y Energía, Irene Vélez , filosofa de profesión, con estudios de posgrado y experiencia en temas medioambientales que suscitó una gran controversia en el marco del Congreso Nacional de Minería durante el panel ¨Minería, Competitividad y Desarrollo Rural¨, al exponer la necesidad de que el país debería exigirle a otros países el “decrecer en su modelo económico”; lo que llevó a que los periodistas la abordaran al concluir el evento para precisar el alcance de su propuesta, ante lo cual de manera súbita la ministra suspendió la atención a los comunicadores. Tocándole a ella pedir excusas posteriormente.
Tampoco escapa de la “medida de aceite” y, se ha visto precisado a brindar explicaciones, el veterano ministro de Relaciones Exteriores Álvaro Leiva Durán, por la ausencia de la representación nacional durante la audiencia extraordinaria de la OEA donde se analizaba la violación de los Derechos Humanos en Nicaragua en cabeza de su mandatario Daniel Ortega. Razones estratégicas fue la justificación dada, no podemos olvidar el litigio que se sostiene con la nación centroamericana que amerita tratar estos temas de manera prudente y con pinzas. Otra dimensión de “medida de aceite” con otras características al involucrar simultáneamente varias carteras de gobierno la encontramos en acciones de hechos que se han venido suscitando en diferentes puntos de nuestra geografía con invasiones de tierra y bloqueos de vías, entre otras; las cuales deben tratarse considerando la institucionalidad y respeto por las normas constitucionales, donde no debe confundirse la disposición de diálogo con debilidad. Existen muchos aires cruzados donde se hace imperativo identificar las fuerzas implicadas y los reales objetivos que persiguen.
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- Midiéndole el aceite - 10 septiembre, 2022
